viernes, 8 de julio de 2016



 


REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL
DE LOS LLANOS CENTRALES
“RÓMULO GALLEGOS”
ÁREA DE POSTGRADO

Autor: Miguel Ángel Loreto García

LAS TECNOLOGÍAS DE INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN COMO UNA HERRAMIENTA EN EDUCACIÓN PRIMARIA.

Abordando la realidad

En la actualidad las tecnologías de la Información y Comunicación  (TIC), son aquellas herramientas computacionales e informáticas que procesan, sintetizan, recuperan y presentan información representada de la más variada forma, destinadas a  crear nuevos entornos, tanto humanos como artificiales de comunicación, y establecer nuevas formas de interacción de los usuarios con las máquinas donde uno y otra desempeñan roles diferentes a los clásicos de receptor y transmisor de información, y el conocimiento contextualizado se construye en la interacción que sujeto y aparato establezcan. Ello plantea cambio y resignificación de los roles tradicionalmente desempeñados por las personas que intervienen en el acto didáctico, llevando a las y los docentes a alcanzar dimensiones más importantes, en el proceso de enseñanza y de aprendizaje.

Ahora bien, el interés por investigar sobre el uso de las tecnologías de información nace en el autor, debido a que en sus años de servicios en Educación Primaria y gracias a un gran bagaje de conocimiento y de las diversas vivencias que los docentes y estudiantes han protagonizado en materia tecnológica, se ha podido establecer los ejes problemáticos o debilidades presentas en la escuela en materia de las TIC; donde muchas veces se ha escuchado rechazar los avances tecnológicos argumentando defender el humanismo, sin caer en que si hay alguna cosa intrínsecamente humana, ésta es la tecnología, ya que es la manifestación más profunda de nuestra inconformidad con las cosas tal como son. En este sentido, impera la preocupación, ya que siendo la tecnología el principal instrumento para estructurar el mundo y explicarnos el porqué de las cosas, dentro de la Escuela, y específicamente dentro de las áreas de Aprendizaje, seguimos  inmerso en la pedagogía tradicional, es decir, no se ha variado la postura de que el profesor tiene la respuesta y se pide al estudiante que la reproduzca, por ende, seguimos vivenciando un modelo de enseñanza - aprendizaje, en definitiva, viciado por la rutina y la casi absoluta falta de creatividad, en el que se aprecia cierta mecanización tanto en la labor docente como en la actitud de los estudiantes, que en ocasiones demuestran una preocupante falta de interés por tomar un papel más activo en su propio aprendizaje.

Propósitos

Establecer las competencias docentes para la gestión del aprendizaje colaborativo en el contexto de las tecnologías de información y comunicación en la escuela de Educación Primaria
Describir las competencias docentes para la gestión del aprendizaje colaborativo en el contexto de las tecnologías de información y comunicación en la escuela de Educación Primaria
Develar la gestión del aprendizaje colaborativo en el contexto de las tecnologías de información y comunicación en la escuela de Educación Primaria.
Detallar las herramientas tecnológicas a las cuales recurre el docente para la gestión del aprendizaje colaborativo en los espacios de aprendizaje de educación primaria.
Explicar las concepciones educativas, axiológicas, Heurísticas y filosóficas que fundamentan las competencias docentes para la gestión del aprendizaje colaborativo en el contexto de las tecnologías de información y comunicación en la escuela de Educación Primaria.
Construir una  teoría de las competencias docentes para la gestión del aprendizaje colaborativo en el contexto de las tecnologías de información y comunicación en la escuela de Educación Primaria “Luisa Cleotilde de Farfán” de la parroquia el Recreo, San Fernando, estado Apure.

Fundamentación Teórica

En las investigaciones  de carácter cualitativo, tal es el caso de este trabajo, es necesario concebir que la naturaleza de la misma es de carácter dialéctica y sistémica, rechazando por supuesto el modelo especular positivista por uno más adecuado a la realidad de estudio en ciencias sociales, es decir por  el modelo dialéctico, implicando esto en su episteme una forma diferente al positivismo de ver la realidad fenómeno de estudio  siendo su forma de aprehender la realidad naturalista y compenetrada con los sujetos significantes los cuales son el factor fundamental ya que son ellos los que aportarán la información necesaria para teorizar al respecto.

En este sentido, como referente Teórico se utilizaran las siguientes teorías: Teoría de la Pedagogía liberadora Freire (1960), Teoría de la información de Shannon (1948) y la Teoría del Aprendizaje Tecnológico de Moreno (2000)

Camino Epistemológico

El paradigma que se asume  para aprehender la realidad fenómeno de estudio, será el postpositivista, por cuanto el propósito de la investigación es comprender e interpretar la  realidad  de  un  grupo  social  particular,  sus  percepciones,  acciones  e  interacciones  en  un  escenario ontológicamente múltiple. Por tanto se sustenta en los siguientes pisos: Ontológico, se hará referencia a la visión del ser como individuo que siente y padece en sus relaciones sociales, la relación como investigador será abierta, compenetrándose con los valores, creencias formas de pensar entre otros que poseen los sujetos de estudio para poder tener un entendimiento claro libre de juicios de valor. Gnoseológico se  trabajará  con todos aquellos elementos que originan la relación transpersonal vivencial que tienen los docentes. Axiológica se refiere a los valores que los científicos asumen, y los que presentan los sujetos objeto de estudio.

En consecuencia, ya que la realidad que el autor  pretende estudiar, tiene que ser vista desde la perspectiva de los sujetos, quienes la viven y padecen, interesándose por  la esencia de su conciencia, y por consiguiente debe ser abordada  a través de un enfoque Fenomenológico – Hermenéutico, tal como lo expresa Leal (2005) en su publicación “La Autonomía del Sujeto Investigador” (p43).

Método

El método viene a significar el camino o caminos que el autor tiene pautado transitar para lograr los propósitos establecidos en la investigación. En virtud de ello, el autor toma en primera instancia al Método Hermenéutico, que según Martínez (Ob. cit), “Es un método que usa, consciente o inconscientemente, todo investigador y en todo momento, ya que la mente humana es, por su propia naturaleza, interpretativa, es decir, hermenéutica: trata de observar algo y buscarle significado” p. 49) En sentido, se aconseja utilizar las reglas y procedimientos de este método cuando la información recogida (los datos) necesiten una continua hermenéutica. Este método tienen un área de aplicación mucho más amplia: son adecuados y aconsejables siempre que los datos o las partes de un todo se presten a diferentes interpretaciones.
Al respecto Weber (1999), señala que “Sólo puedo explicar de forma satisfactoria si la comprendo. La única forma de obtener conocimiento de un fenómeno social es a partir de la comprensión de las causas” (p. 76) En ese sentido, el autor considera que el la hermenéutica es necesaria en todo investigación ya que siempre se va a interpretar los elementos observados del fenómeno para darle significado y respuestas a las inquietudes del investigador.
En relación a las fases del Método Hermenéutico, se tiene lo señalado por Gadamer (s/f), el cual refiere el círculo hermenéutico, siguiendo las siguientes fases: La Comprensión Para Gadamer, es el paso inicial del Círculo Hermenéutico, que se apoya en construcciones, proyectos, elaborados a partir de fuentes originarias, anticipados por el hermeneuta y constatadas en el mundo de la vida. La Interpretación: La interpretación funde lo aspirado por el intérprete y lo ofrecido significativamente por el texto o el acto humano. En este sentido, Gadamer alude a una suerte de condición ubicua del intérprete sobre el interlocutor, es decir, coloca en la subjetividad razonablemente crítica del intérprete, la responsabilidad de la interpretación, cuando aclara que el trabajo de éste no es simplemente reproducir lo que dice en realidad el interlocutor, sino que tiene que hacer valer su opinión de la realidad estudiada.
Se culmina con la Aplicación: Gadamer la considera como un momento del proceso hermenéutico tan esencial e integral como la comprensión y la interpretación; Habermas puntualiza que la validez de los enunciados hermenéuticos sólo es posible comprobarla en el correspondiente marco del saber práctico, no técnicamente utilizable, sino preñado de consecuencias para la práctica de la vida manera que le parezca necesaria, teniendo en cuenta la autenticidad de la situación dialógica en que sólo él se encuentra como conocedor del lenguaje de las dos partes.
 Por otro lado, se estaría tomando el camino delineado por el Método Fenomenológico. Al respecto Martínez (Ob. Cit), señala: “estudia los fenómenos tal como son experimentados y percibidos por el hombre y, por lo tanto, permite el estudio de las realidades cuya naturaleza y estructura peculiar puede ser captadas desde el marco de referencias interno del sujeto que las vive y experimenta” (p.108) es decir, que desde la fenomenología la tarea del investigador es aprehender e interpretar los hechos o fenómenos desde el punto de vista de los actores, de manera que pueda develar las estructuras esenciales de la conciencia, donde están representadas las significaciones, expresadas en cómo se ven a sí mismo y cómo perciben su entorno.
El investigador estaría recurriendo a este método ya que le permitiría exponer acontecimientos productos de las vivencias y experiencias experimentadas por el autor y su entorno. En este sentido, se destacan las etapas del Método Fenomenológico que según Husserl (1859-1938), “El conocimiento natural comienza con la experiencia y permanece dentro de ella” (s/n) plantea el autor las siguientes etapas: Las etapas del método fenomenológico. Para la realización de estos estudios de corte cualitativo se recurre a las siguientes etapas: Descriptiva, estructural y de discusión. En cuanto a la Etapa descriptiva: El objetivo de esta etapa es lograr una descripción del fenómeno de estudio, lo más completa y no prejuiciadamente posible, que refleje la realidad vivida por la persona, su mundo, su situación en la forma más auténtica.
También está la Etapa estructural: En esta etapa, el trabajo central es el estudio de las descripciones contenidas en los protocolos; éstos están constituidos de varios pasos entrelazados, y aunque la mente humana no respeta secuencias tan estrictas, ya que en su actividad cognoscitiva se adelanta o vuelve atrás con gran rapidez y agilidad para dar sentido a cada elemento o aspecto, sin detenerse en cada uno los ve por separado, de acuerdo a la prioridad temporal de la actividad en que pone énfasis; es recomendable seguir la secuencia de éstos para tener un mejor análisis de los fenómenos estudiados. Y finalmente la Etapa de discusión de los resultados: En esta etapa se intenta relacionar los resultados obtenidos de la investigación con las conclusiones o hallazgos de otros investigadores para compararlos, contraponerlos o complementarlos, y entender mejor las posibles diferencias o similitudes.

Unidades de Análisis

Según Martínez (Ob. cit), señala:
Un buen informante clave puede desempeñar un papel relevante y decisivo en una investigación, ya que responde por el grupo y lo representa, sugiere ideas y formas de relacionarse, pone al investigador en contacto con los actores que intervienen en el estudio y le permite obtener la mayor riqueza de la realidad local estudiada. (p. 68)

            En ese sentido, el estudio estaría considerando a una serie de informantes que de alguna manera u otra ha compartido con el investigador en materia de las TIC y la formación permanente del docente. Lo implica acercarse a un grupo de docentes conocedores del tema que se estudia y estén identificados con la investigación. En este contexto, para esta investigación se estaría tomando a cinco (5) unidades de análisis las cuales estarían representadas por: 4 docentes y el coordinador del programa Canaima Educativo.
            Para la selección de las unidades de análisis se tomarán los criterios planteados por Rusque (2001), el cual sugiere:
Tener conocimiento sobre la temática que se va abordar; desenvolverse en el campo educativo por lo menos con 5 años de servicios; poseer experiencia sobre los aspectos teóricos y técnicos que se van a considerar en el estudio; tener la disposición para brindar información relevante al investigador cuando este la necesite y ser una persona capaz de valorar la investigación y el aporte que esta brindará a la educación. (p. 13)

            En virtud de lo anterior, el autor estaría tomando en consideración los aspectos antes descritos por Rusque (2001) para consolidar las unidades de análisis que servirán de fuente protagónica de información, y así garantizar a los informantes de calidad que estén más identificados y dispuestos con la investigación.

Técnicas e Instrumentos de recolección de la Información

En relación a las técnicas para recabar la información, el autor considera pertinente en primer lugar recurrir a la observación participante para así tomar los datos desde la perspectiva del autor. Al respecto Martínez (Ob. Cit), señala, la observación participante: “Facilitará estudiar el comportamiento no verbal de los informantes y tener una relación más íntima e informal con los sujetos que se observarán en su ambiente natural” (p. 34) En este sentido, la observación participante permite que el investigador forme parte de la comunidad integrándose a esta para observar el problema desde adentro.
Por otro lado, se estaría recurriendo a la Entrevista a profundidad, que según Rusque (2001),
Es una técnica interactiva mediante la cual el entrevistador sugiere al entrevistado unos temas sobre el que éste es estimulado para que exprese sus sentimientos y pensamientos de una forma libre, conversacional y poco formal, sin tener en cuenta lo correcto del material recogido. (p. 23)

Ello significa, que una vez seleccionados los actores clave, serán entrevistados varias veces mediante una interacción cara a cara con el investigador, bajo un franco dialogo donde los informantes están en libertad para emitir las opinión que consideren pertinente para ayudar a la consolidación de la investigación.
Como Instrumentos, se recurre a la Guía de observación la cual permite al autor delinear los aspectos a observar para determinar la situación del fenómeno que se estudia. Asimismo, se estaría utilizando para recabar la información de las unidades de análisis el Guión de Entrevista, el cual según Martínez (Ob. Cit) “constituye un instrumento flexible, con preguntas abiertas que orientan al investigador en el proceso de la entrevista en profundidad hasta lograr la saturación de los datos” (p. 77)  En esta fase el investigador puede ayudar su memoria cognitiva,  apoyándose  en recursos tecnológicos como vídeo grabadoras, cámaras fotográficas, para reproducir los acontecimientos sucedidos relacionados con el fenómeno objeto 

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