sábado, 9 de julio de 2016

                                                                                                                      

           EL  ANDANTE  EN   LA  EMANCIPACIÓN DE SU PENSAMIENTO
                                                                                       FACILITADORA:                              
                                                                                                                  Dra. Katiusca Carreño.
                                                                                         DOCTORANTE:                                       
                                                                                                                   MSc. Carmen Rodríguez
                                                                                                    C.I:15358824.
 La mente no existiría sino fuera porque cumple una función: adaptarse a las circunstancias cambiantes” James (1907).                                 
              Los pensamientos son libres; desde el punto de vista de que somos libres para pensar por cuenta propia. Pero surge una interrogante ¿tenemos el valor de hacerlo de verdad? o simplemente estamos acostumbrados a repetir las ideas, teorías e investigaciones de otras personas.  Es oportuno, recordar  uno de  los  pensamientos  de  James  (1907), “en el fondo oscuro de la mente sabemos lo que deberíamos estar haciendo, pero de alguna manera no podemos empezar (s/p)”.  En relación con lo citado, estamos conscientes de que necesitamos  hacer una ruptura en la manera de pensar y accionar en los diferentes escenarios o situaciones de la vida. Pero no lo hacemos, necesitamos despojarnos del mounstro del miedo, hay que enfrentar la incertidumbre a partir de las certezas y solo se puede dar esta transformación a través de un proceso de autorreflexión crítica de nuestras propias acciones y prácticas pedagógicas.
          Por otra parte, la realidad es alarmarte; logrará el ser humano resistirse a este enemigo tan arraigado en esta sociedad  posmodernista de  realidades complejas, cambiantes y de avances tecnológicos; que necesitan de una nueva forma de hacer ciencia y de entender al mundo. Es indispensable autorreflexionar y repensar  nuestra forma de  pensar y de accionar;  para poder construir  las  bases para una educación desde y para la complejidad; donde uno de sus imperativos sea la unidad y unificación del conocimiento. No podemos seguir haciendo ciencia con base a procedimientos impuestos y convencionales de la filosofía clásica de la ciencia.
            En este orden discursivo, en conveniente recordar las  palabras de uno de los filósofos griegos más importantes de la edad antigua, Sócrates (IV a. de C), “sólo el conocimiento que llega desde dentro; es el verdadero conocimiento” (s/p). Es decir, el verdadero conocimiento tiene que salir del interior de cada ser humano y no puede ser impuesto por otros.  Aquí se reconoce el pensar mas allá de lo aparente, es pensar tanto los elementos constituyentes como en el todo. Es una relación que supera los conocimientos fragmentados y divididos del paradigma de la simplificación. Por un pensamiento, capaz de abarcar la complejidad de lo real, respetando  su característica  particular  y a la vez integrarlo en su conjunto.            
           De allí, parte la idea de dar luz al conocimiento desde nuestra propia comprensión, de la manera de pensar y de sentir la realidad. Tal como lo argumenta Morín (2002),” la realidad es lo que es nuestro pensamiento. Si nuestro pensamiento es simple, la realidad va a ser simple, si nuestro pensamiento es complejo, entonces la realidad va a ser compleja“(p.35). De esta forma, pensar es ante todo una exigencia de la naturaleza humana: no debemos cerrar voluntariamente los ojos a la luz, no podemos vivir  tras  la sombra de otros, el hombre ha nacido para pensar. El surgimiento de un pensamiento divergente ocasiona una ruptura a las viejas  hegemonias  universales que han gobernado a las instituciones universitarias.
           En consecuencia, es necesario reformar el pensamiento de los docentes universitarios para poder  transformar las instituciones educativas;  porque es allí,  donde  las personas pueden tener acceso a la descolonización de su propio  pensamiento, lo que implica asumir una actitud de cosmovisión que le permita al  ser humano abordar las realidades complejas desde un pensar y accionar transdisciplinario; abierto a múltiples interconexiones y realidades. Por lo tanto, sólo puede dirigir una formación para la Transdisciplinariedad. Un formador preparado para una conducta autorreflexiva y critica de la realidad. Sólo puede acompañar el desarrollo de un pensamiento complejo; el formador que también esté en proceso de formación permanente y así poder generar cambios significativos en el perfil y competencias del docente universitario del siglo XXI; desde un pensar multidimensional y divergente en un mundo de caos y de entramados sociales.

Referencias Bibliográficas.
           Morín, E. (2002). Los siete saberes necesarios a la educación del futuro.
                      Ediciones  FACES/UCV. Venezuela.
          Morín, E. (1994). Reforma de Pensamiento, Transdisciplinariedad, Reforma de   
                      La  Universidad. [Documento en línea]. Disponible: http://perso.club-
                      internet.fr/nicol/ciret/ [consulta: 2006, Febrero, 20].


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